Los Patriotas de Nueva Inglaterra se enfrentarán a los Halcones de Atlanta en Houston, Texas, en la edición número LI del Super Bowl. Sin importar el resultado, los jugadores de ambos equipos recibirán un bono por haber participado en la final de la NFL, lo que repercute en el ámbito tributario.

Cada jugador del equipo ganador del Super Bowl, recibirá un bono equivalente a $97,000 dólares, (más de $2 millones de pesos). Por parte del equipo perdedor también percibirán una bonificación de $49,000 dólares, (aproximadamente $1 millón de pesos).

En caso de que este bono se considere como parte del sueldo del jugador, deberá pagar impuesto sobre la renta.

Cuando el jugador tiene nacionalidad de un país diferente al de los Estados Unidos (por ejemplo: Libia, Corea del Norte, Eritrea o Filipinas) pero también se considera residente fiscal en Estados Unidos, tendrá que pagar sus impuestos bajo las normas tributarias de la Unión Americana y por las de su lugar de origen.

Super Bowl

Por otro lado, en la NFL, así como en muchas otras ligas y deportes, existen varios casos en donde la nacionalidad de los jugadores no siempre es la misma a la del país donde se ubica el equipo para el cual trabajan y obtiene sus ingresos, lo cual podrían generar doble tributación, es decir, que por el mismo ingreso se pague tanto impuesto sobre la renta en donde juega pero también en la nación de origen del jugador.

Para analizar el pago de impuestos de cada jugador extranjero, se debería de revisar su situación fiscal específica considerando, en adición a su zona de origen o nacionalidad, también las naciones de donde es residente para efectos impositivos, esto en virtud de que cada país tiene diferentes formas y reglas para recaudar el impuesto.

Existen países que imponen el pago de impuestos con base en el lugar donde se generó el ingreso (fuente de riqueza) y otros que cobran según su residencia fiscal.

Para estos casos y considerando que algunos jugadores extranjeros pueden caer en los dos supuestos anteriores, y se vean obligados a tributar en dos países, existen tratados internacionales que determinan en qué lugar se deben de pagar impuestos bajo ciertos criterios generales tal como domicilio y centro de interés vitales, entre otros.

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En el caso específico de México, contamos con 55  tratados internacionales para evitar la doble tributación en vigor, 89 acuerdos de intercambios de información y la Ley sobre el Cumplimiento Fiscal relativa a Cuentas en el Extranjero (FATCA por sus siglas en inglés).  

También es importante analizar que no es poco común que atletas de alto rendimiento ubiquen su residencia fiscal en países con baja tasa impositiva (jurisdicciones conocidas en el argot tributario como “paraísos fiscales”) con el objeto de hacer eficiente el manejo de sus impuestos.

En la actualidad, la NFL ha expandido sus fronteras teniendo partidos en Londres y en la Ciudad de México y a través de estos se están generando ingresos fuera de los Estados Unidos.

Por la parte que implica a México habría que tomar en cuenta que ciertos ingresos de los jugadores (como publicidad, impartición de clínicas, premios, etc.) que obtengan cuando vienen a nuestro país podrían generar un impuesto, por ejemplo, esto sucederá durante la próxima visita de las franquicias de los Raiders de Oakland así como de los Patriotas de Nueva Inglaterra a nuestro país, en virtud del reciente anuncio del juego de liga que se llevará a cabo en la Ciudad de México en 2017.

Esperemos que un futuro veamos a mexicanos participando y brillando en esta y en muchas otras ligas de tan alta exigencia y que el menor de los problemas de nuestros atletas sea el cómo invertir los bonos obtenidos por participar en un Super Bowl u otros eventos de tanto renombre, mientras ponen en alto a México.